homeopatía

Agotamiento alternativo

En mis círculos siguen dándose conversaciones sobre medicinas alternativas y demás brujerías de chamán de tribu.

Obviamente, hay principios activos en la naturaleza que pueden mejorar nuestra salud, igual que podemos encontrar venenos que nos pueden matar en pocos segundos. Cuando uno de estos principios beneficiosos se descubre, como fue el ácido salicílico del sauce blanco, se comienzan los estudios para convertirlo en medicamento. Gracias a ellos tenemos ahora la Aspirina, que usa ácido acetilsalicílico, mucho más seguro. Además, al estar tan estudiado, se nos especifica cuánto debemos tomar para sentirnos mejor y qué límite no debemos superar.

Esto no quiere decir, ni de lejos, que debamos creernos a alguien que nos venda un preparado de césped con el que nos diga que cura el cáncer. Medicina sólo hay una, la demostrada. Es posible que haya algún compuesto que sea beneficioso y no se haya descubierto aún, pero si no hay ninguna demostración de ello, el mismo argumento podría usarse con cualquier tontería que al lector se le ocurra.

Y para aquellos que digan que existe el efecto placebo, pues obviamente, si alguien cree que algo le hará sentir mejor, se sentirá mejor. Y si tiene una enfermedad grave y no toma medicina real, seguramente morirá, además. El “pues a mí me funciona” es la peor lacra para la medicina. La gente que considera que la medicina tradicional no le va bien y busca refugio en otras, es como la gente que no se siente feliz y busca refugio en una secta que le roba el dinero. “Pero a mí me funciona, ahora soy feliz” te responderán mientras cultivan para el Líder.

Homer Simpson adorando al Líder que le roba el dinero y lo tiene esclavizado, a la vez que “lo hace feliz”.

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