3+2

EXCLUSIVA: España se lió con Bolonia

Hace años, en Bolonia se pactó mejorar el sistema universitario, enseñando competencias además de memorizar contenidos. En ese acuerdo se contempló también hacer 3 años de grado y 2 de máster, lo cual permitía aumentar la especialización y que cada estudiante se dedicara a lo que más le gustaba.

Los problemas al aplicar Bolonia fueron varios: profesores sin motivación, profesores sin la formación adecuada, profesores sin las competencias que debían enseñar, profesores que odiaban la educación… Obviamente, los problemas no venían únicamente del profesorado, ni eran los más graves: la sobremasificación de las aulas, la falta de recursos técnicos y pedagógicos, los horarios que explotaban al profesorado… Todo ello acabó con el espíritu de Bolonia.

En España en vez de aplicar esta fórmula de 3+2 decidió aplicarse la de 4+1 (4 años de grado y 1 de máster). ¿Por qué razón? El caso es que los equipos docentes españoles, cuando tuvieron que aplicar Bolonia, pidieron consejo a quien pudieron. Y, esto es lamentablemente cierto, aquellos a los que acudieron no fueron rectores alemanes, suecos o franceses, sino latinoamericanos. Más allá de mi opinión sobre su modelo, os aseguro que la mejor forma de aplicar un modelo de educación europeo que sólo se usa en Europa es preguntarle a alguien de Europa (por redundante que suene). Si en España no se hizo así fue porque las personas rectoras no sabían inglés (necesario para Europa) pero sí castellano (útil para América del Sur).

Fue por eso que se aplicó el modelo que tenían allí, en vez de uno más parecido al europeo. Aunque a nivel didáctico es claramente mejor el 3+2, es de esperar que la sociedad diga preferir el 4+1: la matrícula para un grado de universidad se considera cara, pero la de un máster lo es mucho más. La lucha política actual es económica. Esta batalla en países europeos en los que la matrícula tanto para un grado como para un máster es gratuita, no existe.

En cualquier caso, Bolonia seguirá sin aplicarse.

[Agradecimientos especiales a Carles Solà i Ferrando por la información necesaria para este post.]